miércoles, 12 de diciembre de 2012

Igual es mejor idea no tener ideas



La historia de Juanito-Sherpa

“Buena idea, Juanito”. Te encargas tú.

¿Cuántas veces el pobre que más ideas tiene, sale en plan “sherpa” de la reunión? : Él “cargado”, mientras otros salen escudriñándose la manicura.

Conclusión rápida, sencilla, pero peligrosa de Juanito :
  • “si cuando tengo una idea y la planteo en una reunión, salgo con más trabajo del que tenía, igual es mejor idea no tener ideas… “

Si en tus reuniones observas, que cada vez los participantes hacen menos propuestas, plantéate si no has caído en el reflejo (o mas bien el reflujo!) de cargar siempre con la totalidad del trabajo que conllevan, al pobre ingenuo que las planteó.

Si la idea es buena, conviene desglosarla en múltiples tareas a REPARTIR entre el equipo.

Lo de “vale, te encargas tú” sólo es aplicable a otras situaciones (el listillo de turno, el que quiere hacerte perder el tiempo o desviarte con mala fe, etc…), pero nunca debe desmotivar las buenas propuestas.

Post dedicado a todos los “Juanito-sherpa” del mundo de las reuniones.

jueves, 15 de noviembre de 2012

El circo de las reuniones



Había una vez....(tarararará)... una reunión 

Hace unos días impartí un curso en una empresa en Madrid. En el feedback oral final, uno de los participantes, después de decirme que el curso le había parecido muy útil (uf!) comentó que le había resultado muy ameno “ya que yo era muy payasa”.

Reconozco mi desconcierto inicial y me aferré a lo de la “utilidad” para no cortarme las venas en público. Por suerte  duró poco, pues Paco ( que así se llamaba el participante) aclaró rápidamente lo que quería transmitir
.
Durante el trayecto del AVE y gracias una vez más a que la película que daban, seguro que es  fruto de un acuerdo para fomentar la productividad de los usuarios, le di vueltas a la anécdota…

Llegué a la conclusión de que para llevar una reunión, en realidad recurrimos a muchas figuras circenses:
  • ·         Payaso, ya que el humor es un “serio” aliado de algunas reuniones (no todas, evidentemente!)
  • ·         Equilibrista para no caer a pesar de rozar temas candentes y para seguir tu objetivo sin perder “el hilo”
  • ·         Trapecista para saber aprovechar la oportunidad de aliados cuando te lanzan un trapecio o unos brazos, para lanzarte y así avanzar
  • ·         Domador, ya que alguna fierilla suelta te puedes encontrar…
  • ·         Tragasables,  porque hay que saber elegir:  decir o hacer lo que conviene  por encima de lo que tienes ganas de hacer o contestar…
  • ·         Lanzador de cuchillos, esa poco común capacidad de lanzar un arma afilada con la certeza de no herir, pero generando suspense
  • ·         Contorsionista, para adaptarse a situaciones diversas y cambiantes volviendo siempre a tu verdadero rol.
  • ·         Mago cuando puedes demostrar a los participantes que aquello que parecía difícil de conseguir, se ha conseguido.

Pues nada, Paco, aprovecho para agradecerte tu inspiración y el detalle de acompañarme a Atocha.

lunes, 22 de octubre de 2012

Lo que más irrita de los moderadores de una reunión,



Este moderador me pone de los nervios...

Esta tarde he rescatado un estudio realizado en 2007 por el CEF, dirigido por Ángel Fernández Muñoz, sobre cuáles eran los 10 comportamientos de los jefes, que más irritaban a los trabajadores españoles.
Las 10 principales quejas hacían referencia a :

1º. No comunica con claridad los objetivos (46%).
2º. No motiva (44%).
3º. No comunica bien (32%).
4º. No escucha (32%).
5º. No lidera, sino que manda (32%).
6º. No enseña, no forma (31%).
7º. Se contradice con frecuencia (31%).
8º. Incompetencia directiva (29%).
9º. No gestiona bien su tiempo y el de sus colaboradores (28%).
10º. Se estresa con frecuencia (27%).

Probablemente uno de los contextos donde estas insatisfacciones más se acentúan es durante las reuniones, donde pueden darse las situaciones siguientes :
  1.  No se fija adecuadamente el objetivo de la reunión, con lo cual, es difícil de preparase para la misma
  2. Los participantes salen de la reunión mas desmotivados de lo que entraron (comparaciones de resultados que “ponen rojo” a una parte de los asistentes, amenazas veladas, transmisión de la política del miedo...)
  3.  Lo que pretendía transmitir el moderador, no coincide con lo que han comprendido los participantes (y encima a veces se enfada por ello!
  4.  El moderador no muestra interés por las opiniones ajenas, ¡a no ser que coincidan con las suyas, claro!
  5.  Son reuniones excesivamente directivas o hay una ausencia de liderazgo
  6. El moderador no facilita el aprendizaje (da por hecho, no traduce ciertos tecnicismos...)
  7. Su  estilo  es el  de :“donde dije digo, digo Diego” (y a veces con el agravante de que no lo reconoce
  8.  No sabe llevar las riendas de la reunión y ésta galopa sola..
  9.  Sensación de pérdida de tiempo y de descontrol e incertidumbre  temporal (a ver a qué hora puedo continuar trabajando?
  10. El moderador no sabe auto-controlarse y transmite su estrés

 Aunque el estudio sea del 2007, creo que aún está de rabiosa actualidad en muchas reuniones

martes, 2 de octubre de 2012

Moderador y su herramienta de conducta

¿Qué herramienta soy como moderador / facilitador de reuniones?


En una reunión, al moderador o facilitador que pone en marcha las herramientas necesarias para llegar a un objetivo (oficial y/o oficioso) se le tilda de “hacha”.

Sin embargo, en su empeño y en el desarrollo de su rol, un moderador también puede comportarse como una herramienta, por ejemplo:

  • Martillo (un poco repetitivo, o incluso machacón, según voces más críticas)   
  • Cable (prestando ayuda a quien la necesita: a través de la reformulación, preguntas salvadoras, evitando interrupciones bruscas o determinados ataques…)
  •  Tornillo (algo retorcidito, dicen malas lenguas),
  •  Silicona (si las experiencias previas hacen que cuando cierra una puerta no la vuelva a abrir)
  • Nivel (medidor exacto y objetivo, ayudando a convertir opiniones y sentimientos en hechos)
  •  Cepillo (haciendo la pelota, no hay quien lo gane)
  • Lima (consigue acabar con las asperezas)
  • Sistema de fijación (se obsesiona por determinados temas o detalles)
  • Destornillador (pues eso, que te ries con él… y no es poco)
  •  Una caja de clavos (le gusta estar rodeado de los suyos y se le nota)

De este modo, cuando el moderador actúa como la herramienta adecuada, se convierte en una Llave maestra (no hay puerta que se le resista)


viernes, 14 de septiembre de 2012

Cómo evitar "siestas" en las reuniones



El dormilón en una reunión

Distingamos al crónico, que es aquel con reputación de quedarse dormido en todas las reuniones y por otro lado, cualquiera de nosotros en una reunión convocada después de comer… si el moderador no pone en marcha algunas estrategias dinamizadoras.

Como técnicas-despertador puntuales destacan las preguntas, bien dirigidas directamente al participante de parpadeo sospechoso, o bien a sus vecinos directos. Si uno está en aquel momento “tan dulce” y oye de repente contestar al de su lado, recobra conocimiento completo sin que sea tan agresivo como la pregunta directa y resulta igualmente eficaz.

Nombrarlo con cualquier excusa, también da buenos resultados:

·         Tal como comentaba Matilde (…)
·         En la zona de Matilde (…)
·         Un cliente de Matilde (…)

Aunque resulte obvio, no podemos dejar de recordar que hay horas que invitan al reposo mental, en especial justo después de comer. Si a la hora se le añade una presentación en power point o peor aún, esa película corporativa de la que la empresa está tan orgullosa y donde destacan nuestra visión, misión, valores… lo de “apaga y vámonos” es una frase que cobra sentido literal. Pues bien (o no tan bien!), aunque pueda parecer tan evidente, he comprobado que demasiado a menudo las empresas siguen poniendo en la cuerda floja la capacidad de vela de sus empleados.

Cuando se le dice al moderador que en esas horas inciertas subraye su dinamismo, se le aconseja que se mueva y también que module su voz, que ponga en juego tonos diferentes para sonar lo menos monocorde posible.
Sin embargo, algunas personas tienen serios problemas para conseguirlo. En tales casos una herramienta que está a su alcance es utilizar la pregunta (aunque sea retórica y no espere respuesta). Cuando preguntamos, forzosamente jugamos con nuestra el tono y el ritmo de nuestra voz musicalizando y rompiendo esa monotonía tan temida.

Algunas reuniones admiten la incorporación de alguna mini-dinámica o alguna imagen algo “provocadora” que evitará que ya sólo al llegar, los participantes se “acomoden peligrosamente”. Lo interesante es que dichas actividades tengan un hilo conductor que resulte evidente con el contenido de la reunión. Las que sólo tienen una vocación de despertador, tienen un efecto temporalmente limitado y en consecuencia son menos eficaces. Si ese vínculo queda claro, las mentes permanecen más “a la espera”, y por lo tanto, más despiertas y receptivas.

Cuando se da pie a pequeñas discusiones en “petit comité”, dejamos menos espacio para el sueño y si además “por casualidad le toca” el rol de portavoz, la vigilia está garantizada.

Algunos recurren a la delegación del acta… pero eso entraña riesgos en función de la intensidad de la somnolencia ;)

lunes, 27 de agosto de 2012

Ejemplo de introducción a una reunión comercial



¿Quién me ha empujado?


A veces para saber de qué eres capaz, necesitas encontrar esa gente tan molesta que te empuja (eso sí, q te empuja hacia delante o hacia arriba). Esas personas incómodas, que te plantean objetivos difíciles, pero siempre viables (si no son viables, no vale!)

Como estoy apurando los últimos días de mis vacaciones, y confieso que estoy muy, pero que muy vaga, echaré mano de una experiencia ajena para este post.

Paso a compartir una introducción a una reunión comercial que me comentó un participante en un curso de Reuniones

En su caso fue una introducción arriesgada, pero siempre se puede optar por la versión prudente...

Utilizó un power point conocido, de esos que circulan por internet y que suele llegarte cada 6 meses... pero lo tuneó a su manera.

El contenido planteaba la siguiente situación :

“Un millonario promueve una fiesta en una de sus mansiones y, en determinado
momento pide que la música pare y dice, mirando hacia la piscina donde cría
cocodrilos australianos
-       
           - Quien se tire a la piscina, consiga atravesarla y salga vivo del otro lado       podrá elegir el regalo que desee entre mis autos, mis aviones y mis mansiones
En ese momento, alguien salta a la piscina...
La escena es impresionante. Lucha intensa, el intrépido se defiende como puede,
sostiene la boca de los cocodrilos con pies y manos, Mucha violencia y emoción.
Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, con
algunos arañazoss, y casi desnudo.
El millonario se aproxima, lo felicita y le pregunta:
-       ¿Dónde quiere que le entregue el regalo?
-       Gracias, pero no quiero sus autos ni sus aviones.
-       ¿Y las mansiones?
-       Tengo una hermosa casa, no preciso de las suyas.
Impresionado, el millonario pregunta:
-        Pero si Ud. no quiere nada de lo que ofrecí, entonces ¿qué quiere?

Y el hombre responde irritado:
-     
                      -      ¡Encontrar al hijo de puta que me empujó a la piscina!

Moraleja

Somos capaces de realizar muchas cosas que, a menudo, nosotros mismos no creemos, però para ello nos hace falta un HP que nos empuje...

Y en esa última transparència el moderador (/Xavier), el muy salvaje colocó una foto suya !!!

Como he propuesto, cabe la opción prudente en que la moraleja sea más conservadora, del estilo 

·” A veces para saber de qué somos capaces, necesitamos alguien que nos empuje”.