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martes, 29 de diciembre de 2015

19 ideas para introducir una reunión




       
     ¿Cómo empiezo? 


     El tema ya lo "introduje" en otro post:            http://reunioneseficaces.blogspot.com.es/2009/12/la-importancia-de-las-frases.html      
       En éste os propongo 19 ideas de inicio, con el fin de desterrar los odiosos  "estamos aquí   para hablar de..." ¿Por qué 19? Quizá porque el número me gusta por su incomodidad,       quizá porque no se me ocurría la nº 20...



       De todas maneras, aquí las tenéis:   

  1.     Dato o hecho poco conocido por los participantes
  2.     Hay citas que pueden ayudar, aunque debemos huir de las típicas/tópicas.
  3.     Imagen con hilo conductor. Puede ser un vídeo, pero a condición de que sea breve (no superanunca el minuto!). 
  4.     Estadística interesante (siempre y cuando sea impactante y desconocida)
  5.     Pregunta: retórica o no. En caso de que no fuera retórica, la transformamos en tal, en caso de no obtener respuesta pasados 4 segundos)
  6.     Frase sorprendente por engañosa, provocadora...
  7.     Cifra aislada, sin más… en espera de reacción. 
  8.     Referencia a titulares de prensa 
  9.     Afirmación o promesa que conlleve cierta audacia (pero nunca prepotencia). Evitar menciones del estilo : “os voy a convencer de..."
  10.     Frase que implique empatía: “A mí también …”
  11.     Referencia a preguntas previa
  12.   . Mencionar lo que sabes que ronda por la cabeza de los participantes o sus preocupaciones.
  13.     Referencia a una carta, reseña, informe o newsletter de la empresa (evitar leerla literalmente)
  14.     Transportar a la audiencia a un lugar o un tiempo diferentes: “Imaginad …”recordad”
  15.     Definición de diccionario de una palabra clave para el tema o solicitar definición a los participantes "qué significa para vosotros...?"
  16.     Caso concreto a compartir que has vivido tu o uno de los participantes (obtener “permiso” previo, si es posible)
  17.     Felicitar o hacerle un cumplido a los participantes (merecido). Nunca halagos huecos.
  18.     Si el código del humor es un código compartido : un chiste o broma (cuidado con el riesgo), úsalo sólo en el caso de  que introduzca a la perfección el tema.
  19.      Mencionar o recordar una fecha, persona o hecho especiales

      Y no des las gracias por asistir, a menos que su presencia no sea "obligada". http://reunioneseficaces.blogspot.com.es/2015/02/dejemos-de-dar-las-gracias-por-asistir.html


      Los hay mas arriesgados, como http://reunioneseficaces.blogspot.com.es/2012/08/ejemplo-de-introduccion-una-reunion.html , pero quizá no hace falta tanto...



viernes, 27 de febrero de 2015

Dejemos de dar las gracias por asistir




Dar las gracias

El post de hoy tiene que ver con algo cotidiano y a la vez excepcional: “dar las gracias”.

¿Os suena la frase: “en esta vida a  mí nadie me ha regalado nada”?

No acabo de comprender el orgullo que la suele acompañar. Si nunca nadie te ha aportado nada, tienes un problema. Y si lo han hecho, pero no lo has valorado, tienes otro y creo que más grave.

Continuamente recibimos regalos, ya sea en forma de favores, de tiempo, de palabras, de experiencias propias y ajenas, de consejos, de ideas y de aprendizajes… Ya sé que a veces hubiésemos preferido un cheque regalo y poder elegir, pero seríamos como aquellos niños que pasan lista a los 20 regalos de los Reyes y se quejan de que falta uno.

En las reuniones se suele agradecer la asistencia. Absurdo. Si convocamos, en la medida en que la jerarquía suele “obligar” a asistir, ese agradecimiento inicial queda absolutamente protocolario y para mí fuera de lugar.

Sin embargo, pocas veces agradecemos lo que la gente realmente ha aportado con su participación en la reunión. Algunas veces aportaciones positivas manifiestamente interesantes y/o generosas, pero también algunas preguntas incómodas o advertencias que nos sacan de golpe de la euforia, pueden en ocasiones ser un regalo no siempre suficientemente agradecido. Dar las gracias genéricas no aporta valor, es humo, pero hay "regalos" en reuniones, que quedan huérfanos del reconocimiento público o privado que se merecían.


No hay que dar más las gracias, sino mejor. Y eso sí, ser más creíbles cuando las damos.

Agradezco la inspiración de este post, a mi madre. Ella sabe por qué.


lunes, 27 de agosto de 2012

Ejemplo de introducción a una reunión comercial



¿Quién me ha empujado?


A veces para saber de qué eres capaz, necesitas encontrar esa gente tan molesta que te empuja (eso sí, q te empuja hacia delante o hacia arriba). Esas personas incómodas, que te plantean objetivos difíciles, pero siempre viables (si no son viables, no vale!)

Como estoy apurando los últimos días de mis vacaciones, y confieso que estoy muy, pero que muy vaga, echaré mano de una experiencia ajena para este post.

Paso a compartir una introducción a una reunión comercial que me comentó un participante en un curso de Reuniones

En su caso fue una introducción arriesgada, pero siempre se puede optar por la versión prudente...

Utilizó un power point conocido, de esos que circulan por internet y que suele llegarte cada 6 meses... pero lo tuneó a su manera.

El contenido planteaba la siguiente situación :

“Un millonario promueve una fiesta en una de sus mansiones y, en determinado
momento pide que la música pare y dice, mirando hacia la piscina donde cría
cocodrilos australianos
-       
           - Quien se tire a la piscina, consiga atravesarla y salga vivo del otro lado       podrá elegir el regalo que desee entre mis autos, mis aviones y mis mansiones
En ese momento, alguien salta a la piscina...
La escena es impresionante. Lucha intensa, el intrépido se defiende como puede,
sostiene la boca de los cocodrilos con pies y manos, Mucha violencia y emoción.
Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, con
algunos arañazoss, y casi desnudo.
El millonario se aproxima, lo felicita y le pregunta:
-       ¿Dónde quiere que le entregue el regalo?
-       Gracias, pero no quiero sus autos ni sus aviones.
-       ¿Y las mansiones?
-       Tengo una hermosa casa, no preciso de las suyas.
Impresionado, el millonario pregunta:
-        Pero si Ud. no quiere nada de lo que ofrecí, entonces ¿qué quiere?

Y el hombre responde irritado:
-     
                      -      ¡Encontrar al hijo de puta que me empujó a la piscina!

Moraleja

Somos capaces de realizar muchas cosas que, a menudo, nosotros mismos no creemos, però para ello nos hace falta un HP que nos empuje...

Y en esa última transparència el moderador (/Xavier), el muy salvaje colocó una foto suya !!!

Como he propuesto, cabe la opción prudente en que la moraleja sea más conservadora, del estilo 

·” A veces para saber de qué somos capaces, necesitamos alguien que nos empuje”.