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lunes, 28 de agosto de 2023

Síndrome Pata pollo


 ¿Tienes el síndrome pata pollo en tus reuniones o en tu relación con tus compañer@s ?


 Es probable que sí...

En este vídeo te cuento en qué consiste.




sábado, 23 de febrero de 2019

El peligro de las frases valorativas en el reparto de acciones o tareas








Una de las maneras más comunes de meter la pata al final de una reunión efectiva

Imaginaos una reunión efectiva. Os dejo tiempo para imaginar... ¿Ya habéis encontrado una? 

Puntual, estructurada, dinámica, con el foco muy claro, participativa, constructiva... Vamos, que lo tiene todo.

Llega el momento clave en que se asignan tareas o acciones. Perfecto. Vamos bien.
Pero justo en ese instante, al sonriente y efectivo brujuleador de la reunión, de manera inconsciente e imprudente, le da por hacer comentarios evaluativos sobre la dificultad de la tarea. Peligro.

Corre el riesgo de cargarse el efecto positivo que había conseguido con su efectividad.

Todos hemos oído comentarios del estilo: 
  • Esto como es complicado, mejor lo haces tú (¿qué pasa con el resto? ¿que no damos para más?)
  • Esto es sencillo, lo haces tú (¡imagina si se suelta justo después de la frase anterior!!!)
  • Tampoco es tan difícil…(¿no os entran unas ganas incontrolables de contestar "pues hazlo tú?")
  • Esto para ti es fácil (¿osea que no tiene mérito alguno?)
  • Esto se hace rápido (¿alguien tiene un cuchilloooo?)
Demasiado a menudo se sueltan este tipo de comentarios evaluativos cuando se reparten acciones o tareas... y las consecuencias en la línea de flotación de la implicación grupal no se hacen esperar.


Foto de Geralt de Pixabay 





viernes, 12 de julio de 2013

Consejos para mejorar seguimiento de lo acordado en reuniones


Evitar miradas al techo acompañadas de silbidos…

Hablando de la diferencia entre decisiones y acciones, en un post anterior ya comenté la necesidad de tener establecido un cuadro de compromisos al término de la reunión, en el que se marcarían:  las tareas –QUÉ- (lo más desglosadas posible), la persona responsable de realizarlas –QUIÉN- y también el plazo para ello –CUÁNDO- (Puede añadirse un CÓMO, pero no siempre es imprescindible).

Me gustaría añadir algún pequeño consejo adicional.


  • Aunque el resultado de la acción dependa de un equipo, la acción debe estar asignada siempre a una sola persona. Múltiples responsables = ningún responsable

  • No esperar al final para “rellenar” el cuadro de compromisos. Es mejor anotar las tareas (QUÉ) a medida que surjan, ya que a menudo aparecen algunas que no están directamente vinculadas al “gran objetivo” de la reunión y se tiende a omitirlas del cuadro

  • Sin embargo es mejor esperar al final para rellenar la columna “responsable” y “plazo”, por varios motivos:
      • Al aparecer una primera tarea, si pedimos un voluntario, puede suceder que esa pregunta quede “desierta”, los participantes miren al techo mientras silban o empiecen a escribir con cara de concentración absoluta. En cambio, si ya tenemos al final un listado de 8 o 10 tareas (QUÉ), la distribución suele ser más dinámica y los participantes se muestran más “solidarios” : “de las 10, es lógico que me toque alguna” / “está claro que la tarea 5 es más de “mis competencias” / “prefiero presentarme voluntario a la 3, antes de que me toque la 7” / “soy el único que aún no tiene “deberes”…)

  • Si una de las tareas debería realizarla alguien que no está presente en la reunión… no hay que olvidar anotar en el QUÉ “comunicarle a Matilde que…” asignando un responsable del aviso y un plazo…

  • Mucho mejor si ese cuadro de compromisos, listado de seguimiento o como decidáis llamarlo es visible para todos los participantes, sea en pizarra, papelógrafo o proyectado.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Igual es mejor idea no tener ideas



La historia de Juanito-Sherpa

“Buena idea, Juanito”. Te encargas tú.

¿Cuántas veces el pobre que más ideas tiene, sale en plan “sherpa” de la reunión? : Él “cargado”, mientras otros salen escudriñándose la manicura.

Conclusión rápida, sencilla, pero peligrosa de Juanito :
  • “si cuando tengo una idea y la planteo en una reunión, salgo con más trabajo del que tenía, igual es mejor idea no tener ideas… “

Si en tus reuniones observas, que cada vez los participantes hacen menos propuestas, plantéate si no has caído en el reflejo (o mas bien el reflujo!) de cargar siempre con la totalidad del trabajo que conllevan, al pobre ingenuo que las planteó.

Si la idea es buena, conviene desglosarla en múltiples tareas a REPARTIR entre el equipo.

Lo de “vale, te encargas tú” sólo es aplicable a otras situaciones (el listillo de turno, el que quiere hacerte perder el tiempo o desviarte con mala fe, etc…), pero nunca debe desmotivar las buenas propuestas.

Post dedicado a todos los “Juanito-sherpa” del mundo de las reuniones.