miércoles, 29 de diciembre de 2010

Uso tendencioso de gráficos en reuniones



Gráficos manipuladores

En muchas reuniones a las que asistimos, se utilizan gráficos para llamar nuestra atención ante una situación determinada.

Sin embargo, en algunos casos son gráficos tendenciosos, y hemos de evitar caer en la trampa.

Una de las técnicas más habituales de manipulación a través de los gráficos consiste en sustituir el gráfico de barras por el uso de imágenes representativas...

El ejemplo clásico de este engaño es la representación de la variación del poder adquisitivo del dólar entre 1958 y 1978, publicada por el Washington Post en 1978, utilizando cinco billetes de 1 dólar cuya longitud era proporcional al valor del dólar en cada momento (según los presidentes).

Sin embargo, mientras que la variación del poder adquisitivo es en una sola dimensión, el efecto visual que se percibe nos viene dado, no sólo por la longitud, sino también la anchura, es decir, el tamaño TOTAL o dos dimensiones del billete.

De esta manera, el billete menor del gráfico, 1 dólar de 1978, vale 44 centavos de 1958 y tiene una longitud que es, correctamente, un 44% del billete mayor que representa el dólar de 1958.

Pero claro, su tamaño total es únicamente del 19% del billete mayor!!! Con lo que la idea que transmite es de que la pérdida de poder adquisitivo es mucho más significativa…

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Perder la credibilidad en una reunión



Cómo perder la credibilidad en una reunión

En reuniones el peligro de utilizar frases hechas que no se corresponden con nuestra manera de actuar en el día a día, nos expulsa automáticamente del club de los “credibles” y una vez perdido el carnet, difícilmente se nos vuelve a aceptar ni se nos hace un duplicado.

Si al pronunciar frases del estilo “hay que trabajar en equipo”, "todos estamos en el mismo barco" y compañía…detectamos sonrisas y miradas de complicidad entre los participantes, debemos replantearnos urgentemente o bien la utilización de esas frases en las reuniones o directamente nuestra actitud y coherencia al respecto..

viernes, 3 de diciembre de 2010

Socorro : ¡Me ha tocado mi jefe de amigo invisible!



El amigo invisible una oportunidad para hablar

Empieza la cuenta atrás y uno mira de reojo y con desconfianza esa lista interminable de regalos de Navidad y Reyes, que crece de manera proporcional a la avalancha de anuncios publicitarios que atontan a nuestros hijos.

Sólo nos falta la “gracieta” de cada año en la empresa: el amigo invisible!!! (a leer con sonrisa bobalicona). Algunos dicen que esta tradición fomenta la cohesión…sin comentarios. Ya se ha creado en facebook eso de “yo también mataría al que inventó al amigo invisible”.

Por la falta de tiempo (y a menudo, de ganas) las opciones parecen limitadas: la ropa interior “divertida” (sólo hacer reír al que la ha comprado y eso resulta patético), el marco de fotos del todo a cien (demasiado cutre), las velas aromáticas (al final tus amigos te dicen “tu casa huele raro”)…las ideas se agotan año tras año y aumenta el estrés : sólo me quedan tres días…


Pero la cosa aún puede ser peor si además, no te lo pierdas: ¡este año te ha tocado tu jefe!
¿Qué le regalo al jefe? Menudo marrón… (sólo me quedan 2 días…)


Sin embargo, ese marrón lo puedo transformar en una oportunidad para, de manera más que discreta (es decir sin riesgo) poder pasarle mensajes subliminales del estilo : a ver si aprendes!!! o más políticamente correcto : he aquí tus áreas de mejora.

Es una idea de una antigua compañera de facultad que lo tiene muy claro : “Si tu jefe no ve la necesidad de mejorar determinadas competencias, pero el resto del mundo cree que sí.… quizás algún libro para “pulir” alguna de sus habilidades sería el regalo anónimo perfecto.”

Y que conste que aparte de mejorar sus reuniones (je je je) hay otras “no habilidades” que complican nuestro día a día, y muchos libros interesantes que las abordan y que no he escrito yo!!!

lunes, 29 de noviembre de 2010

Reunión de expertos


Reunión para expertos pero no para afectados...

Una de las tendencias a la hora de hacer frente a los problemas es reunir a los “expertos” en el tema para encontrar una solución.
Sin embargo, demasiado a menudo en esa reunión nos olvidamos de convocar a los demás interesados y especialmente, los directamente afectados. Esta manera de actuar conlleva dos consecuencias peligrosas:
  • La falta de información para el análisis objetivo y sobre todo práctico del problema

  • La futura falta de implicación de los que deberán poner en práctica “la solución impuesta” sin haber sido escuchados.

¿Cómo podemos persuadir a nuestros equipos de que si no son parte de la solución, son parte del problema, si los dejamos de lado a la hora de analizar los problemas para buscar las mejores soluciones?.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Pesimista en las reuniones

“Un pesimista es aquel que cuando huele flores, se gira buscando el ataúd”

Me encanta esta definición y últimamente me he encontrado con varias personas que responden perfectamente a esta definición.

Independientemente de que a veces comparta la visión crítica que los trabajadores tienen de su empresa, en ocasiones la lectura que algunos hacen de determinados hechos no deja de sorprenderme…
Hace poco en un curso en el que la empresa preparó para la pausa-café unas bandejas con pastas y mini-bocadillos, un participante comentó a la vista de tales tentaciones gastronómicas: “nos quieren comprar”…
¿Imagináis qué debe suponer trabajar 8 horas al día al lado de una persona que ve el mundo así? Debería contemplarse como una causa de baja laboral!

Sinceramente, a parte de que en mi opinión, el precio sería realmente ofensivo, me sorprendió la seguridad con la que interpretaba un simple detalle por parte de la empresa como un ataque más.

Yo no me considero una persona positiva por naturaleza (aunque nadie me cree cuando lo digo!) ya que mi lado “peliculero” me lleva a ver peligros y fatales desenlaces donde las posibilidades de que así ocurra son mínimas. Pero una cosa es la naturaleza y la otra el ejercicio casi obligado de buscar el lado o enfoque positivo que a diario me planteo.

No somos conscientes de hasta qué punto e incluso sin querer, influimos en las visiones ajenas. Contagiar la percepción negativa de todos los gestos que nos envuelven, a parte de acercarnos a la paranoia, me parece una irresponsabilidad.
Y si encima utilizamos una reunión como vehículo para trasladar esa visión, ya es de juzgado de guardia!.

martes, 2 de noviembre de 2010

Explicaciones tranquilizadoras en reuniones


No es culpa mía!!!

“No conseguí entrar en el equipo de ajedrez por culpa de mi altura” caricatura muy gráfica de lo que son las explicaciones tranquilizadoras.
Son aquellas donde me declaro inocente (“a mí, que me registren!”) y traslado la responsabilidad en factores externos a mí. Son explicaciones que no resuelven nada, el problema continúa existiendo.

“No te contesté porque no funcionaba internet”, no dista mucho de la frase de Woody Allen del inicio. Ninguna de las dos asume la responsabilidad de haber podido buscar o crear una vía diferente.

En las reuniones debemos evitar que se manejen este tipo de explicaciones cuando analizamos cualquier situación. Si no, entramos en el baile de las auto-justificaciones. Y para ello, el primero que se debe negar a bailar es el propio moderador.

lunes, 25 de octubre de 2010

Reunión eficaz o no: cuestión de percepción


La percepción y los filtros en reuniones

Cada uno de nosotros (participantes o moderador) percibe una misma reunión de modo diferente, a través de una serie de filtros.

Entre ellos encontramos: la historia personal (“ya me han vendido muchas motos”), el lenguaje (“a qué viene tanto anglicismo, ¿lo hace por lucirse?”), la pertenencia a cierto grupo socio.cultural, los aspectos psico-afectivos (“cuando habla, me pone a mil”), las creencias y valores. Pero no hay que olvidar los intereses particulares y las suposiciones, los dos filtros que más pueden aportar variables en la percepción de la reunión.

El tema de la percepción y las diferentes “representaciones” me recuerdan una anécdota de Picasso:
Un extraño (según algunos, un cliente americano) se acerca al pintor y le pregunta por qué no pintaba las cosas tal y como eran en realidad.
Picasso, un poco confundido contestó:
No acabo de entender lo que quiere decir.
El hombre sacó una fotografía de su esposa.
Mire - dijo -, como esto. Así es mi mujer de verdad.
Picasso puso cara de incrédulo.
Es muy pequeña, no? Y un poco plana?

Hay que ser conscientes de que los filtros existen e influyen en la percepción de la reunión y si es posible, conviene conocerlos y anticiparse a los mismos, como parte de la preparación de la misma.