jueves, 19 de mayo de 2011

Una reunión atípica





El lunes 9 de mayo tuve una reunión atípica.

No buscaba eficiencia, no sabía para qué la organizaba, no tenía claro a quien convocar…ni siquiera si deseaba convocarla: hablo del funeral de mi padre.

Antes creía que eso del velatorio era más bien un desfile hipócrita con bastantes toques de sordidez, y que en esos momentos sólo los “verdaderamente afectados” debían estar presentes.

Después de muchas dudas avisé a unos cuantos amigos (en realidad muy pocos) y ellos a su vez “se tomaron la libertad de pasar el mensaje”. El resultado fue que tanto la jornada del velatorio como el día del funeral tuvimos un montón de abrazos únicos que hasta ese momento, ignorante emocional, me permitía menospreciar. ..

El día del funeral, todo fue improvisado. Y lo único que no lo fue, falló, ya que el violinista que habíamos contratado con la debida antelación no se presentó (el impresentable!).

Mi hermano escribió una carta impresionante dirigida a mi madre con la voz de mi padre... Mi marido, le dedicó con la sensibilidad que lo caracteriza, unas palabras tiernas con tintes divertidos, que lograron emocionarnos a pesar de no buscar la lágrima fácil… Todo ello acompañado con el punteo de la guitarra de mi hijo Quim y del piano improvisado de Claudia, una amiga suya que la pobre poco se imaginaba la que le iba a caer…

Muchas gracias a los amigos (nada improvisados) que nos demostraron cuánto los necesitamos a todos (también a los que nos abrazaron virtualmente)

Fue una reunión de despedida entrañable dónde el no cumplir ninguno de los requisitos de las reuniones eficaces, para mí, le añadió un toque especial.

viernes, 6 de mayo de 2011

Sorpresas del metaplán...


Ser invisible en tu empresa...

En una cadena de hoteles para la que trabajé hace tiempo, me comentaban tanto el Director como la Gobernanta, su preocupación por la desmotivación de las camareras de pisos (en la jerga hotelera, las personas que se ocupan de la limpieza). La cuestión era que tenían una visión divergente de las razones de tal situación : uno hablaba de la gestión de los turnos y el otro de puros temas salariales.

Habitualmente me presento como especialista en optimización de reuniones, pero en lo que soy experta realmente es en meterme en berenjenales…

Les propuse (durante mi tiempo libre!!!) hacer con las camareras de pisos un metaplán, para así recoger de manera objetiva y priorizada una respuesta sobre el tema.

Puntualizaron que la pregunta debía excluir posibles reclamaciones salariales, así que quedó más o menos de esta “guisa”: Excepto temas salariales ¿qué está en manos del Director y de la Gobernanta, que podría mejorara vuestro día a día?

Una de ellas escribió simplemente “que el director me salude y me llame por mi nombre". Fue la “idea” que consiguió la unanimidad… (36 votos!)

El director se tragó el sapo con dignidad y elegancia, me agradeció “la luz” y… no me volvieron a pedir seminarios en ese hotel!!! (pero aclaro que continué trabajando para la cadena y en concreto sobre el uso del metaplán...).

De todos modos, de lo que sí estoy segura, es de que ese director no volvió a tener “invisibles” entre sus empleados, en toda su vida… así que me siento muy satisfecha de esa reunión y de ese metaplán incómodo!!!

lunes, 18 de abril de 2011

Feedback negativo en una reunión

Sólo si el comportamiento a corregir es colectivo... En una reunión no hay lugar para un feedback negativo individual. En caso de que éste sea colectivo, para que ese feedback negativo sea eficaz, es preciso que sea COMPRENDIDO y APLICABLE, es decir que de manera inequívoca se centre en un comportamiento susceptible de ser modificado mediante el reconocimiento del aspecto concreto en que se produce el error o fallo y facilitando el cambio requerido para corregirlo. "No me gusta vuestra manera de participar en las reuniones, "no atendéis correctamente al cliente", "tenéis que cambiar de actitud" … ehhhhhhh????? Comentarios de este estilo no contribuyen a que un determinado comportamiento sea modificado, especialmente porque los receptores NO HAN ENTENDIDO qué narices deben modificar. Además, aún suponiendo que los receptores supieran leer entre líneas o tuvieran una bola de cristal, es importante que tengan capacidad de control sobre lo que deben corregir. En caso contrario, sólo se genera frustración.

lunes, 28 de marzo de 2011

Vergüenza de aprender

Apartar la vergüenza para generar nuevos hábitos Un curso debe servir para reflexionar, ofrecer ideas tangibles y aplicables de mejora para la actividad que uno está desarrollando y también motivar para llevarlas a cabo. De este modo, se van generando nuevos hábitos de comportamiento que a muy corto plazo resultan muestras de avance personal. Sin embargo, el otro día en el feedback (lo de retroalimentación me cuesta! jeje) final en que los participantes daban su opinión sobre el seminario y en que cada uno exponía lo que “se llevaba” del curso, un participante con toda la sinceridad del mundo dijo : “El curso me ha parecido muy interesante y sobre todo aplicable, pero reconozco que no sé si lo aplicaré ya que me da vergüenza que mis colaboradores vean que lo hago y de este modo se rían de mí: “mira, claro, como ha ido a un curso de Reuniones”… Al principio me quedé perpleja (y frustrada!), pues era la primera vez que alguien me mostraba de manera tan generosa sus miedos. Y pensé que era muy posible que otras personas hayan sentido esa misma sensación y decidido autocastrar sus posibilidades de mejora. Es grave, pero real e interesante. Después de una interesante conversación con el grupo, reconoció riendo que era más probable que su equipo se riera de él si no cambiaba nada después de 16 horas de curso!!! Hay que luchar por aplicar todo detalle que nos ayude a mejorar e incluso reconocer abiertamente que es un nuevo aprendizaje. Hay que entrenarse a diario y así veremos, tal como dijo Larry Bird (jugador de NBA y entrenador: “Es curioso, cuánto más entrenamos, más suerte tenemos”

lunes, 21 de marzo de 2011

Técnicas de pregunta


Una técnica de pregunta curiosa…

Si alguien comenta que una reunión fue desastrosa (por poner un ejemplo, jejeje!), solemos preguntarle directamente ¿por qué? Y aquí probablemente entrará a evaluar de manera subjetiva las diferentes responsabilidades o en ocasiones, por tendencia a la autoprotección, se puede cerrar y dar una respuesta vaga.
Tal como propone un directivo que conocí hace unos días en uno de mis cursos, también podemos simplemente repetir con tono interrogativo, el calificativo que ha elegido :

- “¿desastrosa?”

Según él, con esta técnica obtendremos una información más global y completa y al mismo tiempo provoca menos desconfianza.

Me pareció curioso y voy a experimentar…

domingo, 13 de marzo de 2011

No hay que llegar tarde a una reunión

La despedida del padre

Llegar tarde a una reunión y perderte parte de la información que allí se ha vertido, conlleva inconvenientes y peligros varios… Ahí va una historia en ese sentido:

Al Padre Jacinto le estaban haciendo su cena de despedida por sus 25 años de trabajo en una Parroquia. Un político miembro de la comunidad fue invitado para dar un breve discurso.

Como el político tardaba en llegar, el sacerdote decidió decir unas palabras él mismo para llenar el tiempo:

“Mi primera impresión de la Parroquia la tuve con la primera confesión que me tocó escuchar. Pensé que me habían enviado a un lugar terrible, ya que la primera persona que se confesó me dijo que había robado un coche, que les había robado dinero a sus padres, había robado también en la empresa donde trabajaba, además de tener aventuras sexuales con la esposa de su jefe a quién transmitió una enfermedad venérea voluntariamente. También en ocasiones se dedicaba al tráfico y a la venta de drogas.. Me quedé asombrado, escandalizado y asustadísimo... Pero cuando transcurrió un tiempo, fui conociendo más a la gente y vi que no eran todos así, vi una parroquia llena de gente responsable, con valores, comprometida con su fe. Y así he vivido los 25 años más maravillosos de mi sacerdocio”.

Justamente en este momento llegó el político, por lo que se le dio la palabra. Por supuesto, pidió disculpas por llegar tarde y empezó a hablar diciendo:

-“Nunca voy a olvidar el primer día que llegó el Padre a nuestra Parroquia... de hecho, tuve el honor de ser el primero que se confesó con él...”.

jueves, 3 de marzo de 2011

Una buena parodia sobre el sobreuso de los anglicismos




Me ha llegado por e-mail esta parodia de la obsesión por los anglicismos (que para más delito, la mayoría de nosotros pronunciamos fatal!!!)

El léxico empresarial al uso...

Juan Gómez Pérez, consultor de "Prais Guaterjáus an Cúper"(P.G.A.C.), fue detenido ayer en las oficinas de esta empresa por «desafiar a los directivos, al utilizar en repetidas ocasiones un correctísimo español en su labor profesional», según consta en la denuncia presentada en la comisaría madrileña de la calle de la Luna.

El detenido, según los testigos, habría provocado diversas escenas de terror lingüístico entre sus compañeros. Los problemas comenzaron en abril, cuando Gómez Pérez llegó a la empresa e insistió en poner Jefe de producto en su tarjeta de visita, en lugar del 'Product Manager' que aparecía en las de sus compañeros.

«Desde el primer día nos extrañó su actitud», comentó Francisco de Borja Acebo-Guindaleda y Álvarez de Las Asturias , Account Manager (director de cuentas) de PGAC, pero nunca creímos que fuera a reaccionar con la violencia verbal con que se despachó después».

Un mes más tarde, durante la presentación del catálogo comercial, Gómez Pérez proyectó sobre una pantalla varias láminas que mostraban rótulos escritos en un perfecto castellano, mientras comentaba en voz alta los gráficos y cifras de la empresa en un discurso totalmente desprovisto de anglicismos.

Ante los ojos de sus compañeros -«horrorizados», según su propio testimonio- desfilaron varias decenas de frases escritas en la lengua de Cervantes sin que el consultor mostrara ningún pudor o vergüenza por lo que estaba haciendo. «El catálogo de la empresa había sido traducido y, por lo tanto, manipulado», aseguró el Managing Director (director general), Juan Jacobo O´Callaghan García-Carrizosa de Fontejudo: «Este sujeto había sustituido todos los 'markets', 'targets', 'inputs', 'slides' y 'sponsors'... por mercados, objetivos, entradas, diapositivas y patrocinadores y otros varios que fueron apareciendo.

«El resultado fue que no entendíamos nada de la presentación, provocando el desconcierto general». Además, y según consta en la denuncia, el detenido habría cambiado las palabras 'outsourcing', 'finances' y 'transactions' por subcontratas, finanzas y transacciones. «Y se había quedado tan ancho; hasta ahí podríamos llegar», comentó indignado el responsable de PGC.

Gómez Pérez no pudo terminar su presentación, pues fue reducido por dos compañeros de la empresa -el Phone&Door Manager (recepcionista) y el Security Surveillance Officer (vigilante jurado)- y maniatado hasta la llegada de la policía municipal, que puso al consultor a disposición judicial. «Lo ha hecho para provocar»,
comentaba ayer Ramón María Antúnez de Biedma y Fernández-Malvarrosa, consultor de PGC, refiriéndose a la actitud de Gómez Pérez.

« ¿Quién se cree que es?, ¿un Vicepresident (subdirector)? No se puede ser tan hortera.», concluyó el Manager's Ball (pelota del director). Debe tratarse de un morning-singer de three to the quarter