lunes, 13 de enero de 2014

17 consejos para la película de tus reuniones




Cámara, Acción


En la película de tus reuniones :
  1. Recuerda que el título da ganas de asistir o no…
  2. El guión ha de ser creíble
  3. No es obligatorio que seas el Protagonista.
  4. Piensa muy bien quienes son los Actores invitados
  5. Gestiona los egos de los “principales”
  6.  Ahórrate los Extras
  7.  No uses dobles en escenas arriesgadas. Asume riesgos controlados, pero en primera persona.
  8. Cuida los doblajes y controla los subtítulos que otros podrán colocar.
  9.  Consigue previamente el guión del “malo” y prepara réplicas.
  10. La improvisación es buena, pero todos los actores deben respetar la esencia de su papel.
  11. Recuerda que un buen final arregla una reunión
  12.  Esfuérzate en que la gente se deje llevar…. que confíe que todo tiene un sentido y si puedes, aprovecha para sorprender
  13.  No cortes la reunión con publicidades propias o ajenas
  14.  Ajústate al presupuesto temporal que se ha establecido. Evita despilfarros
  15. La banda sonora será el ambiente que hayas sabido crear…
  16. No confundas los personajes con las personas
  17. Y sobre todo, evita la tragicomedia involuntaria

The End

viernes, 20 de diciembre de 2013

Tijeretazo a las reuniones


¿Por dónde empezamos a recortar?


Como estamos haciendo reuniones por encima de nuestras posibilidades, tendremos que aplicar recortes :

·         Recortes en el número de reuniones
·         Recortes en la duración
·         Recortes en  el número de participantes
·         Recortes en la cantidad de objetivos en la misma reunión
·         Recortes en el ego de muchos moderadores y/o participantes
·         Recortes a los monólogos infructuosos
·         Recortes al material innecesario que se adjunta y ya nadie se lee
·         Recortes a los “lo que tendríamos que hacer” que no se apuntan en ningún sitio
·         Recortes en … aquí te doy las tijeras a ti.



viernes, 29 de noviembre de 2013

35 motivos por los que decidimos no participar en una reunión


Causas de no participación en una reunión:

A menudo oímos moderadores quejarse de que la gente no es participativa. Sin embargo, no es lo mismo tildar a la gente de “no participativa” que reconocer el simple hecho de que no participen….y analizar la situación.

A menudo en el primer caso, se achaca a falta de implicación.Evidentemente la desmotivación y falta de implicación son una explicación de ese silencio, pero no la única. Aquí he recogido las razones más comunes (que seguro podéis completar) que provocan la falta de participación en las reuniones y que como veremos pueden ser muy diversas:

  1.   Temor  a que se alargue la reunión. Ganas de terminarla
  2.  Conflicto centrado en 2/3 participantes al que los demás se sienten ajenos
  3.   No querer mojarse antes de hora…
  4. Sentimiento de que su opinión no interesa al resto
  5. Percepción de una clara superioridad de los demás
  6.  El “volumen” de la reunión es alto y siente incomodidad por elevar la voz
  7.  Indiferencia hacia el tema
  8. Indisposición
  9.  Somnolencia
  10.  Antipatía generalizada hacia el grupo o el moderador
  11.  Miedo escénico
  12.  Espera infructuosa de que le cedan explícitamente la palabra
  13.  Espera del momento “oportuno”
  14.  Descontento por haber sido convocado a esa hora
  15. Sentir que no la ha podido preparar como le hubiera gustado
  16.  No entender por qué está en esa reunión
  17.  Enfado porque lo han interrumpido de manera no educada
  18. Enfado porque le han dirigido una “expresión bofetada” en público
  19.  Falta de costumbre a intervenir en reuniones
  20.  Juzgarla ineficaz
  21.  Oposición ideológica al moderador o a otros miembros
  22. Miedo a ser juzgado o etiquetado. Incluso a represalias por disentir.
  23.  Miedo al ridículo
  24.  Miedo a la oposición violenta de otro participante
  25.  Presencia de un superior jerárquico directo como observador
  26.  Presencia de charlatanes que monopolizan la palabra
  27. Presencia en el grupo de un miembro que expresa “perfectamente” lo que uno hubiera dicho “no tan bien”
  28.  Evitar entrar en conflictos
  29.  Silencio general del grupo o tendencia “cultural” al silencio
  30. Exceso de preguntas retóricas por parte del moderador
  31.  Mala situación en el espacio de la sala
  32. Timidez natural inhibidora (dentro y fuera de reuniones)
  33.  Desconocimiento del tema de la reunión
  34. Trauma que arrastra de una reunión anterior en que su participación no fue gloriosa...
  35. Número elevado/excesivo de participantes


El segundo e imprescindible paso es analizar, si como moderador de la reunión, está en mis manos como mínimo difuminar esos motivos. La respuesta parece evidente ¿verdad?


lunes, 25 de noviembre de 2013

Artículo (en catalán) publicado el sábado



Economia
EVA CANTAVELLA  COAUTORA DE ‘REUNIONES EFICACES'

“La reunió és un arma de doble tall: soluciona problemes i en crea”

Eva Cantavella. Foto: PROFIT.
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La responsabilitat del moderador és superior a la que hom es pensa en l'èxit de la reunió
A totes les empreses se'n fan, de reunions?

A totes no, hi ha pimes familiars que no en veuen la necessitat.
I és necessari?

Reunir les persones que treballen juntes és positiu perquè es generen sinergies. La reunió és compartir; compartir problemes, perquè es trobaran més fàcilment les solucions, i compartir contactes, idees, etcètera. La reunió és un instrument de gestió bàsic al si de les empreses. El problema és que no sempre les reunions es fan amb aquesta visió i d'aquí que hi hagi males reunions.
Aleshores és quan els treballadors es queixen que perden el temps.

La gent verbalitza que l'excés de reunions és el principal problema, però quan ho analitzes t'adones que en el fons es queixen que no serveixen de res i que tenen la sensació de pèrdua de temps.
Per tant, una eina pensada per solucionar problemes en pot generar?

Les reunions poden ser instruments per motivar la plantilla però poden acabar desmotivant-la. És una arma de doble tall i per això és tan important conèixer-la.
Què cal perquè les reunions siguin eficaces?

Les reunions han de ser la conseqüència d'un procés que comença amb la necessitat d'assolir un objectiu i concloure que la reunió és la millor forma de fer-ho. Per tant, convocar una reunió no ha de ser un recurs automàtic que després es farceix de contingut. A vegades pot ser molt millor fer tres trucades telefòniques. D'altra banda, massa sovint el moderador es prepara les reunions pensant en el que ha de dir, estratègia ideal per a una conferència però no per a una reunió. Les reunions són intercanvi d'opinions.
Aleshores també és clau l'actitud dels participants?

Sí, però precisament per això penso que la responsabilitat de qui convoca i modera és molt gran. Molt sovint les actituds que ens molesten de determinades persones són conseqüència d'accions o omissions per part del moderador.
Les reunions poden ser el detonant de conflictes larvats a les empreses.

Pots trobar-te persones que van a les reunions amb l'únic objectiu de boicotejar-les o posar en evidència una altra persona. Però, insisteixo, aquí el moderador és qui ha de saber gestionar-ho. El moderador té una responsabilitat superior a la que hom es pensa.
N'és conscient?

Malauradament no. Si ho fos es farien menys reunions i les que es fessin serien més eficaces. Les capacitats comunicatives del moderador s'infravaloren però són bàsiques. Un moderador es pot carregar una reunió segons la forma de fer un comentari o de formular una pregunta. I sense habilitat per saber concloure una reunió, ¿quantes s'acaben posposant fins un altre moment, generant la percepció que estàs en un cercle viciós?
Cal determinar la durada de la reunió?

És obligat. Quan estableixes un límit temporal, actives el mecanisme que fa que les persones resolguin abans.
Les reunions han d'acabar amb conclusions?

Sempre. Les reunions han de ser introduïdes i concloses, si s'ha pres una decisió s'ha de desglossar en quines tasques es portarà a terme, qui i amb quin calendari. Encara que només hagi estat un intercanvi d'opinions, també s'han de subratllar les idees més importants

lunes, 28 de octubre de 2013

Acabar con el síndrome del ficus en una reunión


No sin mi ficus


Antes de dedicarme a la formación, fui una persona tremendamente tímida. Veo sonrisas sarcásticas de los que me conocen... No digo que lo soy, sino que lo fui. 

El día de mi comunión (nací en el 62!), aún recuerdo la  frase que con micrófono, tenía que pronunciar : “por el Papa”. Os juro que no había más… pero lo recuerdo como el día en que pasé más nervios de mi vida.

Como cualquier tímido, me mostraba excesivamente  cautelosa en las reuniones. No me gustaba arriesgar o equivocarme, temía  sentir el rechazo o resultar poco interesante. Y lo peor : ponerme roja y quedarme en blanco.
A pesar de ello, siempre me levantaba convencida de que “hoy si hablaré”, pero ese “hoy” pasaba de largo mirándome con desprecio. (menudo melodrama estoy soltando!) 
Siempre buscaba una esquina en la sala de reuniones y si además había un ficus o columna cerca, allí estaba yo, para abalanzarme sobre el lugar más preciado.

Rechazaba  los pensamientos  irracionales que me aterrorizaban, sustituyéndolos por otros del estilo : “todo el mundo se puede equivocar”, o "qué es lo peor que me puede ocurrir".  Pero igualmente, miraba de reojo mi aliado, el ficus, al entrar en la sala.

La timidez se fortalece si no se actúa contra ella. Y para hacerle frente, hay pequeños detalles que conviene tener en cuenta.

Yo vencí mi timidez a hostias, así que mi ejemplo no os va a servir. Pero me hubiera ayudado mucho que alguien me explicara que ocultarme con el ficus (creó que llegué a desarrollar un gen que me volvía verde para confundirme con la planta) no hace sino agravar la situación.

Un tímido que quiere/necesita hablar en una reunión deberá hacer todo lo contrario que suele hacer :
  • Debería sentarse lo más cerca posible del moderador.
Motivos :
  • Cuando hable, no sentirá la necesidad de elevar el volumen de la voz (uno de los factores que favorecen el nerviosismo)
  • No verás las 15 caras (más el ficus) que te fijan con la mirada. Al contrario, verás la cara del moderador y como mucho un par de caras más…
Oblígate a participar, aunque sea poco (fíjate pequeños objetivos).

No sé si tendrá relación, pero en mi casa, la persona que menos se ocupa de las plantas soy yo.

martes, 22 de octubre de 2013

Participantes convocados y los que parece que han sido invocados




Vade retro

A menudo cargamos la responsabilidad de una mala reunión a aquel que la convoca y la conduce. Y no nos falta razón, pues muchos errores por acción y por omisión le son achacables.

Pero una cosa es achacar y otra machacar.

Hay participantes que en lugar de haber sido convocados, parece que hayan sido invocados:
  • ·      Unos porque sólo están en espíritu, absolutamente ajenos a lo que se está tratando
  • ·    Otros, los conocidos fantasmas, cuyo objetivo en la reunión es vender sus saldos a precio de Loewe. 
  • ·   Y los últimos, los que son endiabladamente saboteadores. Su único objetivo es cargarse la reunión (y de paso al moderador)

En el primer caso, una parte (enorme) de la responsabilidad, es del convocante, pues un participante a quien o le afecta ni le interesa lo que se va a tratar, no debería estar allí. Pero por otra, está el diálogo interno nocivo de muchos participantes “si le digo que no me interesa el tema, se enfadará”. Evidentemente, si lo que planteamos es literalmente “no me interesa el tema”, gran parte de los convocantes no va a reaccionar bien. Habrá que buscar otras fórmulas… y una buena pregunta resulta de gran utilidad.


En el segundo caso, poner a remojo su sábana con unos cuantos litros de objetividad, sería sano ¿algún voluntario?. No olvidéis el suavizante, olerá mejor.

Por último, me parece muy criticable sacar a relucir las desavenencias personales con la única finalidad de dejar en evidencia a un moderador o cargarse una reunión por intereses puramente personales. Ese personajillo olvida que está devorando el tiempo de los demás participantes y ese bien escaso, merece todo nuestro respeto.


jueves, 10 de octubre de 2013

Mejorar la percepción global de una reunión con un embudo


Orden del día en forma de embudo

La palabra "embudo" no tiene buena prensa. Sin embargo mi propuesta de "reuniones en forma de embudo", apuesta por desestigmatizar esta herramienta tan simple a la vez que práctica.

Con la buena intención inicial de optimizar la reunión, a menudo agrupamos temas diversos que a veces no convendría unir. Pero sobre todo, el error más común es que convocamos para la totalidad de la reunión a participantes que rápidamente convertimos en meros asistentes, a quienes sólo afecta alguno de los puntos tratados.

Si de una reunión que dura dos horas, un participante estima que sólo le atañen veinte minutos, la ecuación de interés global de la reunión se resiente desfavorablemente, de manera que sale de la misma con la impresión general de pérdida de tiempo.

Si a eso añadimos que en general, el momento en que los participantes son capaces de prestar una mayor atención y de ser también más productivos y creativos en sus aportaciones, es en la primera parte de la reunión, tenemos una razón adicional para colocar en el punto uno del orden del día aquel que atañe al mayor número de personas.

Un participante no tiene por qué quedarse como “asistente” a la totalidad de la reunión y podría abandonarla en el momento clave, alterando beneficiosamente la ecuación de interés antes mencionada.

Hacer que la gente se incorpore a una reunión ya iniciada no es práctico y además exige un nivel de precisión en el control de los tiempos difícil de alcanzar por la mayoría de los moderadores.

Sin embargo, no es tan complicado organizar el orden del día en forma de embudo, de manera que algunos participantes vayan abandonando gradualmente la reunión a medida que sus puntos hayan sido tratados.

De este modo, evitamos situaciones como las descritas u otras igualmente poco deseables como los corrillos, los desvíos, etc.…