lunes, 15 de junio de 2009

La dinámica de grupo en la selección

Técnica para “salir airoso” de una dinámica de grupo
Os recomiendo el blog siguiente: http://gaceladewirayut.blogspot.com/ donde encontré la siguiente técnica que me pareció muy acertada…

“Durante una época, aquella en la que era frecuente que para una oferta de empleo se presentaran 1000 personas, realice muchas de éstas dinámicas de grupo y siempre con resultados excelentes. En ninguno de los casos me consideraba mejor preparado que muchas de las personas que allí estaban, pero si que utilizaba siempre una misma metodología que me daba muy buenos resultados.
El tema consiste en memorizar lo siguiente: CAIC (Callar, Analizar, Intervenir, Cerrar):
Supongamos que estamos en una dinámica de grupo, a la que asistimos siete personas mas el moderador. Se nos presenta un caso típico de cómo resolver un problema en una fábrica en la que nuestros empleados se declaran en huelga y tenemos que atender un pedido muy urgente.
Es un error muy común, pensar que el objeto de éstas dinámicas es aportar la mejor solución e incluso resolver el problema planteado. De lo que se trata realmente es ver la desenvoltura de cada uno de los candidatos/participantes durante la reunión.


Por tanto, al principio ( C ), tenemos que estar “callados”, anotar con cuidado el nombre de cada uno de los otros participantes, y escuchar las intervenciones de cada uno de ellos. Podremos observar como se lanzan apresuradamente a por el uso de la palabra, quitándosela uno a otro y elevando el tono de voz considerablemente.

Podrá llegar un momento en el que todos hayan hablado, o gritado, o pronunciado alguna frase entrecortada. Nosotros no tendremos que preocuparnos y deberemos seguir callados. No hay problema.

Mientras, debemos volcar toda nuestra atención en la segunda fase ( A ). Tenemos que “analizar” de forma detenida y concienzuda a cada uno de los asistentes. Escuchando cada una de sus intervenciones, la forma en que toman la palabra, la claridad de sus exposiciones, el tono de voz con el que exponen sus ideas, las reacciones que provocan sus opiniones en el resto de compañeros, etc...

El objetivo es identificar tres personas:

• La primera es aquella que haya producido mas rechazo en el resto de compañeros. Bien por el tono agresivo con el que habla, por el contenido de sus comentarios, por la pedantería que demuestre....

• La segunda será su extremo opuesto. Será la persona que haya conseguido expresarse mejor, que haya mostrado claridad en su planteamiento y que sea escuchado con atención por el resto.

• Y la tercera persona, quizás la más importante de identificar, es aquella que tenga un tono más pusilánime, que no esté muy motivada dentro de la reunión, no tenga las ideas muy claras... Esta persona hará de llave de entrada

Y llegamos a la fase ( I ). Es el momento de “intervenir”. En ese momento, la reunión probablemente avance sin orden ni concierto, con seis ideas diferentes sobre como solucionar el problema. Probablemente, con algún cruce dialéctico de alto voltaje entre alguno de los participantes y voces altisonantes.

Esperaremos a que tome la palabra nuestra llave de entrada, esa tercera persona sin las ideas muy claras y tono calmado. Será la persona a la que será mas fácil interrumpir o replicar para tomar nosotros la palabra sin provocar enfrentamiento y realizar una intervención que consistirá básicamente en hacer un resumen de los comentarios de cada uno de los participantes, haciendo referencia al nombre de pila de cada uno y mirándoles a la cara mientras resumimos sus palabras.

Asimismo, alabaremos y nos sumaremos a las buenas ideas aportadas por el segundo participante, que era la persona que mejor se expresaba y mejor imagen tenía entre el resto de asistentes.
Finalmente, criticaremos las propuestas del primero y la forma poco constructiva de expresarse apoyándonos en los comentarios del resto.
Esta intervención, como habremos tenido tiempo de preparar, con ayuda de notas, mientras el resto se enfrascaba en la lucha, deberemos realizarla con un discurso organizado, claro y convincente.

Después de nuestra intervención, todos los asistentes percibirán que la reunión se ha clarificado y organizado gracias a nuestra aportación. Durante el resto de reunión, mientras vuelven a enfrascarse en temas puntuales sobre como resolver el tema de la fábrica, que como dije, es solo una excusa, nosotros podremos observar y seguir analizando placidamente la situación.

Finalmente, llega el “cierre” ( C ). El tiempo que dispone para el grupo para llegar a una solución de consenso se habrá agotado sin haber llegado a ningún acuerdo, a causa de los diferentes ‘egos’ de cada uno de los asistentes. Será el momento, de volver a intervenir, de igual modo que en la primera ocasión, sólo que en esta vez tendremos mucho más crédito y respeto ganados.
De hecho, se esperará nuestra intervención como un resumen de todo lo expuesto, identificando los comentarios más acertados y los menos afortunados. "

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